Acoso y Relaciones Tóxicas

¿Alguna de las siguientes situaciones le suena familiar?

Su amigo, compañero de trabajo o pareja utiliza amenazas de violencia para manipular su comportamiento.

Su amigo, compañero de trabajo o pareja lo menosprecia constantemente a usted y a sus elecciones, insiste en que sus decisiones son erróneas o utiliza otras tácticas emocionales para influir en sus acciones.

Tienes una amiga que se sale con la suya constantemente, que toma todas las decisiones y se niega a participar si no se cumplen sus demandas.

Alguien sólo te llama cuando necesita algo: un favor, dinero, etc. No importa cuántas veces le ayudes o lo que le hayas dado, ella nunca te lo devolverá.

Te encuentras reaccionando a las demandas con un comportamiento pasivo-agresivo, acompañando a la otra persona a pesar de no querer hacerlo, porque es más fácil que la confrontación que se produciría si te defendieras a ti mismo.

Tratar con esta persona te deja sintiéndote agotado, física y emocionalmente, y dudando de tu propia valía.

Si usted se identifica con cualquiera de los escenarios mencionados anteriormente, puede ser parte de una persona toxica y manipuladora

¿Su relación es tóxica?

Una relación tóxica es aquella en la que una pareja controla a la otra mediante manipulación física, mental o emocional. En lugar de mostrar la igualdad, el cuidado y el respeto mutuo de una relación sana, estas relaciones disfuncionales se caracterizan por un desequilibrio de poder en el que una de las partes utiliza una variedad de métodos para asegurar que sus necesidades se satisfagan siempre, a menudo en detrimento de la otra.

Cuando uno habla de relaciones abusivas, muchos piensan inmediatamente en parejas románticas. Aunque esto es ciertamente un problema en la sociedad moderna, las relaciones tóxicas no se limitan a aquellos que están entrelazados románticamente. También incluyen amistades y relaciones de trabajo. Cualquier situación en la que un individuo abuse de los vínculos con otros tiene el potencial de ser tóxico.

Como lo ilustran las situaciones enumeradas anteriormente, hay una serie de características que son comunes en una relación tóxica. Aunque no todos estos síntomas necesitan estar presentes, muchos lo estarán.

Un socio tiene el control de la relación. Ella decide a dónde irán, cuándo llegarán y qué harán cuando lleguen.

Esta persona se asegura de que sus demandas sean satisfechas utilizando una serie de técnicas que van desde el abuso físico y la amenaza de abuso físico hasta el acoso verbal, pasando por la manipulación mental y emocional.

El individuo que no tiene el control se siente impotente para confrontar o contradecir al que está en el poder. Ella aceptará las demandas de su amiga, a pesar de la falta de interés en la actividad propuesta.

La relación es una “calle de un solo sentido”, con la persona en control recibiendo todos los beneficios de la relación.

El individuo impotente puede encontrarse a sí mismo actuando de maneras inusuales como resultado de sentimientos de impotencia y falta de control. Puede participar en actividades de una manera mínima, desempeñándose mal porque su corazón no está en ellas. Puede estar de acuerdo con las actividades, pero luego se queja durante todo el tiempo que pasan juntos en un intento inconsciente de acortar la actividad. Puede que se involucre en un comportamiento pasivo-agresivo en un intento de hacer que la persona que tiene el control se sienta incómoda.

Las interacciones de este tipo a menudo dejan a la pareja impotente sintiéndose emocional y físicamente agotada. Durante la actividad puede haber un componente de miedo mientras ella trata de evitar enojar a la persona que tiene el control. El miedo a la retribución, una vez que se ha disipado, nos deja exhaustos.

El Amigo Tóxico – Reconociendo la Intimidación

El tipo más obvio de intimidación, el que es más identificable, es el que conlleva la amenaza implícita o manifiesta de violencia física. Este se ha convertido en un tema bien reconocido, a menudo asociado con las relaciones románticas, así como con otras interacciones. Sin embargo, la intimidación física no se limita en absoluto a estas áreas, ya que hay muchos casos de amistades que llevan consigo la amenaza de la violencia.

Es importante notar, sin embargo, que hay otros tipos de intimidación más sutiles. Estos pueden ser más frecuentes en las amistades que cumplen con la definición de una relación tóxica. Al igual que con las relaciones románticas, la intimidación en una amistad tóxica puede incluir, y a menudo incluye, un elemento de manipulación emocional. Las técnicas de manipulación mental y emocional pueden variar ampliamente.

Está el amigo que menosprecia a alguien, señalando constantemente sus defectos y defectos, ya sean físicos, emocionales o la falta de otros compañeros. Esta persona hace que sus amigas sientan que les está haciendo un favor al participar en actividades con ellas. Sin el matón, insisten, no tendrías a nadie. “Tu elección es estar conmigo o estar solo.”

 

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